1) Al rodear los truenos…

En las noches tan cálidas como la que se vivía es día, los vecinos solían acercarse a la puerta de sus casas para tomar el fresco de la noche, sentados en sillas y mecedoras, mientras los chiquillos correteaban a lo largo de la calle hasta quedar agotados. Leer más “1) Al rodear los truenos…”

Anuncios

Creo que es amor…

Cuando lo vi por primera vez, ahí frente a mí, inmenso, rugiendo, sin dejarse dominar, tan intenso, azul y blanco, fresco, libre… fue simplemente impresionante. Estoy segura de que derramé una lágrima de emoción, grite como suelen hacer los niños cuando están eufóricos y corrí hacia él con un hueco en el estómago y con ese hormigueo de ansiedad de no saber si correr hacia algo o ir en sentido opuesto. DSC02350.JPGUna sensación de ser demasiado pequeña para estar parada ahí, justo enfrente de él. La impresión de darte cuenta que hay cosas más grandes y maravillosas que el color rojo, que los helados, que las noches con cielos despejados, que las estrellas fugases, que los paseos en los hombros de tu padre, que la luna llena o que los columpios, verlo por primera vez es algo que difícilmente se olvida. El momento en que eres consciente de que formas solo una pequeña parte del todo, que es el universo y un instante en la vida. Tu vida. En ese momento. Ahora. Leer más “Creo que es amor…”

Haremos historia

E12745838_10154034034929880_6663840898027627219_nra de noche. El viento era cálido e inquieto. Los ánimos estaban a la expectativa. La masa de gente se amontonaba al frente del escenario con la esperanza de tomar un mejor lugar, más adelante, más alto, más cerca para verlo todo. Aun nada pasaba. La música sonaba en las bocinas y aunque no era lo que esperábamos escuchar, igualmente tarareábamos la letra o comentábamos lo buena que era aquella canción o lo bien que tocaba esa banda. Había quien se recostaba o tomaban asiento en el suelo que, para esa hora ya era más tierra que pasto, con la simple esperanza de descansar los pies para estar al 100% durante el próximo evento. Leer más “Haremos historia”

Mueres a los 25, y ¿luego?

Te entierran a los 70! Es una declaración que, de primera parece extraña, pero que si lo piensas bien y detenidamente, es demasiado real, tanto así que duele.

Los 25 es una edad importante, ya que el muy renombrado cuarto de siglo te da todas las oportunidades y deja miles de puertas abiertas; ya sea de cambiar, mejorar, tomar otros caminos, mejorar los hechos, comenzar a sembrar consciente de qué estas haciendo, etcétera y de igual manera, también te puede dar el portazo en la cara y hacerte olvidar todas esas esperanzas y anhelos que tenias cuando más joven (si, escribí: más joven). Leer más “Mueres a los 25, y ¿luego?”

Autopistas o Ciudades habitables, ¿qué eliges?

Les comparto este link: Autopistas o Ciudades habitables, ¿qué eliges?

En un mundo donde la modernidad es una “necesidad” encontramos que hay ciudades y sociedades, que han optado por regresar a lo que la naturaleza les proporcionó de inicio. Quitar autopistas o calles que cerraban ríos o viciaban el paisaje ha resultado benéfico para estas ciudades y sus habitantes no han tenido problemas en adaptarse a estos cambios, muy por el contrario han encontrado y aprovechado todos los beneficios que esta nueva modernidad les proporciona; y en México, ¿cuándo podremos tener algo así?

Personalmente creo que nos ahorraríamos todas esas inundaciones, deslaves y demás desastres si le diéramos a la naturaleza otra oportunidad, de ser ella misma y si nosotros aprendiéramos a respetar, coexistir y cuidar de esa naturaleza, seríamos muy afortunados y podríamos asegurarnos una calidad de vida mejor, ahora y en el futuro.

La primera vez que les escribí…

Siempre he tenido la loca idea de que si expresara realmente todo lo que pienso, todos pensarían que estoy loca… claro esta que para eso, debería contar con que, esos todos, estuvieran poniendo atención realmente. Usualmente no digo todo porque suena demasiado complicado en mi cabeza aunque el pensamiento sea de lo mas bobo (tengo tendencia a complicarlo todo). Siendo así no sabría como decirlo para que suene y se entienda, tal como suena y se entiende en mi cabeza; es por eso que creo firmemente que muchas veces resulta más fácil escribir que hablar; cuando hablas, no hay vuelta de hoja “lo dicho, dicho está” mientras que en el papel, puedes hacer las correcciones necesarias hasta quedar complacido con el resultado.

No pretendo ser entendida, entretenida o incluso leída, tampoco esperes que lo que leas aquí sea digo de un escritor profesional, experto o blogger experimentado, porque no lo soy. ¡Es mi primera vez!

¿Qué espero hacer o lograr con este espacio? Esperen y verán.