10) Los fantasmas de las Navidades pasadas.

Odiaba la fecha. Todo sobre ella le parecía tedioso y falso y no soportaba las falsedades. Los malos recuerdos sobre esas fechas se atiborraban en su memoria como piezas de dominó colisionando. Desde su infancia hasta que alcanzó a ser un adulto joven no podía recordar una sola Nochebuena o Navidad feliz o, como mínimo, no tan miserable.  Leer más “10) Los fantasmas de las Navidades pasadas.”

El obstáculo, entonces, será tu voluntad… o la falta de ella

Navegando por la red, encontré este mensaje que espero a más de uno le avive la llama de aquello que los viejos llaman vivir.

No esperes a que sea demasiado tarde. Cuando estaba en la universidad, tuve la fortuna de conocer a gente excepcional que se encargaba de recordarme que el momento es ahora y que no hay mejor momento que este.

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¡SI alcanza!

Muchas veces, cuando queremos lograr algo, pero no sabemos por donde empezar, nunca esta demás buscar ayuda de los que ya han alcanzado objetivos similares o incluso objetivos diferentes, que al final, nos pueden encaminar o darnos alguna idea de como lograr los propios. En un mundo como el nuestro, en donde la información es más accesible, no tenemos pretextos para dejar de lado la experiencia y enseñanzas de estas personas, que lo han logrado. Seríamos muy tontos y necios, al no tomar ventaja esto. Leer más “¡SI alcanza!”

¿Cómo son las cosas ahora?

Cuando creces y dejas de ser un infante/adolescente, te das cuenta sobre todas las cosas que creíste que nunca cambiarían y que ahora ya no son iguales ni por error. Por ejemplo: si vives en la oficina/universidad, puede ser que algo de esto te suene familiar.

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Mueres a los 25, y ¿luego?

Te entierran a los 70! Es una declaración que, de primera parece extraña, pero que si lo piensas bien y detenidamente, es demasiado real, tanto así que duele.

Los 25 es una edad importante, ya que el muy renombrado cuarto de siglo te da todas las oportunidades y deja miles de puertas abiertas; ya sea de cambiar, mejorar, tomar otros caminos, mejorar los hechos, comenzar a sembrar consciente de qué estas haciendo, etcétera y de igual manera, también te puede dar el portazo en la cara y hacerte olvidar todas esas esperanzas y anhelos que tenias cuando más joven (si, escribí: más joven). Leer más “Mueres a los 25, y ¿luego?”